Grabás desde el navegador mientras atendés. La IA transcribe la charla, arma un borrador de la nota clínica y te propone opciones de tratamiento con los servicios de tu lista de precios. Vos revisás, corregís y confirmás. Usa créditos de IA.
Hablás con el paciente como siempre. Cuando se procesa la grabación, tenés un borrador ordenado con el motivo, los hallazgos, el diagnóstico presuntivo y las indicaciones, armado solo con lo que se habló. Lo corregís en lugar de escribirlo desde cero.
Las opciones de tratamiento se arman con los servicios activos de tu lista de precios, y el precio de cada uno se toma de tu lista, no del número que diga la IA. Si un plan incluye algo que no tenés cargado, ese renglón aparece sin precio y el total queda A definir: ese número lo ponés vos.
Antes de grabar tildás que el paciente fue informado y aceptó. Sin ese tilde no arranca. El audio se borra apenas se transcribe, y si el proceso se corta a mitad de camino, un barrido diario lo borra igual.
Entrás a la pestaña Notas IA del paciente y tocás Iniciar consulta. No hay que instalar nada. Podés pausar y seguir, y la grabación se corta sola si llega al tope de duración.
La transcripción separa lo que dijo el odontólogo, lo que dijo el paciente y lo que dijo otra persona, como la asistente o un acompañante. Con eso y con lo que ya está en la ficha clínica, arma la nota, y te puede marcar si en la charla apareció algo que la ficha no tiene.
Nada queda firme hasta que lo confirmás. Editás cada campo de la nota, mirás las opciones de tratamiento con su total estimado y marcás la que corresponde. La consulta queda en la pestaña Notas IA de ese paciente, y una vez confirmada ya no se edita.
Más que una función suelta: tranquilidad para todo tu consultorio.
Tu información vive en la nube con respaldo. No dependés de un cuaderno ni de una compu que se puede romper.
La ficha clínica acompaña lo que piden la Ley 26.529 de historia clínica y la Ley 25.326 de datos personales.
Es 100% web: entrás desde la compu del consultorio, la notebook o el celular. Solo necesitás internet.
Quienes se suman ahora conservan las funciones actuales gratis para siempre. Sin tarjeta.
Todo lo que tu consultorio necesita, conectado en un solo lugar.
Dictá el odontograma y la evolución, y pedile a la IA textos para el paciente.
Ver funcionalidadPreguntale por tus pacientes, tu agenda y tus números, y te responde con los datos del consultorio.
Ver funcionalidadEl paciente ve su propia foto con el tratamiento terminado, antes de empezar.
Ver funcionalidadProcesar una consulta usa créditos de IA, y la cantidad depende de lo que dure la grabación. Mientras grabás ves en pantalla cuánto va a usar, antes de gastarlo. Si el procesamiento falla, los créditos vuelven. La primera vez que tu consultorio usa una función de IA recibe créditos de bienvenida, una sola vez, y después sumás más desde Créditos IA.
No. La IA te deja un borrador y la consulta queda para revisar hasta que la confirmás. Editás lo que haga falta, elegís una opción de plan si corresponde y confirmás. El plan elegido queda anotado en la consulta, pero no se convierte solo en un presupuesto ni pasa a la cuenta corriente: eso lo cargás en la pestaña Presupuestos del paciente, como siempre.
El consentimiento lo pedís vos: antes de grabar, la pantalla te pide tildar que el paciente fue informado y aceptó, y sin eso no arranca. El audio se borra apenas se transcribe, y si una grabación no llega a procesarse, se borra igual a las horas. Lo que queda guardado es la transcripción y la nota, en la ficha de ese paciente, y podés eliminar la consulta cuando quieras.
Todas las funciones que tu consultorio necesita, gratis durante el lanzamiento. Sin tarjeta y listo en minutos.